UNAS PALABRAS SOBRE CATALUÑA Y ESPAÑA

banderas española y catalana

          Hoy mismo ha comparecido ante los medios el Presidente de la Generalitat de Cataluña, don Artur Mas, para anunciar la fecha y el texto concreto de la pregunta que se pretende formular a los ciudadanos catalanes, como parte fundamental del proceso de independentismo en el que el gobierno de CiU está comprometido, con el apoyo explícito de otras fuerzas políticas. como ERC e Iniciativa. Deseo manifestar aquí mis ideas y sentimientos con respecto a la tan traída y llevada cuestión catalana.

          No quiero ni pensar en la posibilidad de una Cataluña independiente y alejada del resto de España. Soy madrileño y (sin “pero”), al mismo tiempo, profeso una gran simpatía y admiración hacia aquel territorio y hacia sus gentes, a los que siempre he sentido como parte de nuestra realidad común política, histórica, social, económica y cultural. Sin ánimo de exagerar, quiero decir con la mayor rotundidad que, si en algún momento se llega a producir la separación política, me dolería como si me amputasen un brazo.

          Sin embargo, creo comprender bastante bien el sentimiento nacionalista de muchos y muchos catalanes, herido por una poderosa corriente de animadversión que existe y se fomenta con muy mala fe en otras partes de España. En efecto, son demasiados los que intentan ridiculizar la idiosincrasia catalana, sus señas de identidad, así como muchas de sus características sociales y culturales, y lo hacen movidos seguramente por una oscura y secreta envidia hacia una región que ha demostrado muy a menudo estar a la vanguardia de todo el país, en muchos y variados aspectos.

          Ese sentimiento herido se ha acrecentado, sin ningún género de dudas, en estos dos últimos años, cuando ha aflorado lo peor de esta España nuestra de la mano del Gobierno de Mariano Rajoy. Me refiero a esa España intolerante, involucionista y antisocial, a esa España oscura, casposa y mentirosa que protege y premia a los corruptos, que recela de la cultura en casi todas sus manifestaciones, que frena e impide la investigación científica, que reforma el sistema educativo siguiendo las directrices de la Conferencia Episcopal y menospreciando la opinión de los propios docentes. Esa España neofranquista a la que le molesta sobremanera la voz de la calle y prepara una legislación represiva de las manifestaciones ciudadanas. Esa España neoliberal (un concepto, por cierto, prostituído por ellos mismos) que se afana en privatizar todos los buenos servicios públicos para favorecer exclusivamente a sus amiguetes y afines. Esa España carca que añora tiempos pasados y maquina para controlar el mundo de la justicia, de modo que sirva sólo a sus propios intereses.

          Por fortuna, y en abierta contraposición a esa parte de la sociedad española, existe también otra España culta, imaginativa, tolerante y abierta al progreso verdadero, una España preocupada seriamente por superar todos nuestros males y vicios históricos, una España amante de los libros y de la cultura en general, orgullosa de su arte y de su patrimonio histórico, y también de sus científicos y de sus avances sociales, una España sensible hacia los graves problemas medioambientales, una España abierta de par en par al exterior, una España que estudia, se forma y trabaja animada por el más noble de los empeños, una España solidaria con los más débiles y que rechaza, en fin, las injusticias y los abusos cometidos por los poderosos.

          Quizás sea una ingenuidad por mi parte, pero creo que aún hay razones para albergar esperanza. Continúa aguardándonos a todos una gran tarea común, y creo que en ella somos todos necesarios, madrileños y catalanes, vascos y andaluces, gallegos y castellanos, extremeños y canarios, astures, cántabros, navarros, aragoneses, murcianos, valencianos y baleares. Todavía estamos a tiempo de proseguir en la construcción de un gran país, por el que podamos sentir auténtico orgullo todos los ciudadanos, seamos de donde seamos y sin hacer distingos o menosprecios de ninguna clase en razón de nuestro origen.

(NOTA: Este mismo comentario, prácticamente idéntico, ha sido mi contribución del día al videoblog del periodista Iñaki Gabilondo, en la web del diario El País, en el que el citado comentarista expresaba su gran preocupación ante la clamorosa falta de iniciativas positivas que contrarresten la política de desafección hacia España por parte de las actuales autoridades catalanas). 

Anuncios

2 responses to this post.

  1. Excelente escrito ya que resume muy bien lo que pasa en España. Como residente en Cataluña aun creo que los catalanes aceptarían vivír en una España distinta. Pero existe una derecha de otros tiempos que no se ha ido y que simplemente ha permitido compartir el poder con la izquierda de tanto en tanto. Para que quando gobierne la derecha deshagan el csmino andado por la izquierda. No existe animosia de los catalanes hacia el resto de los españoles. Solo contra el Estado Central y toda la simbología de otra época asociada que margina la suya. Deveras espero que el Estado español cambie. pero hasta hoy no existe el menor indicio de que eso pase. Quizás la unica via de hacer temblar el status quo era lanzar el ordago lanzado por por la sociedad catalana. cuyos gobernantes locales no han tenido más remedio que ir a remolque de los acontecimientos. Espero que no tarde mucho ya que las nuevas generaciones catalanas van creciendo desencantadas de un Estado Central que parece hacer todo lo posible para que no les guste con sus viejos tiques del pasado. Sinceramente espero que España cambie y que esos otros españoles de buen corazón y mentes abiertas se manifiesten y también luchen por hacer suyas esas otras culturas de su país que algunos se esfuerzan de que parezcan muy lejanas.

    Responder

    • Le agradezco de veras su comentario. Efectivamente, esta “pasada” por la derecha, de inequívoco sabor rancio y neofranquista, está haciendo mucho daño al conjunto de la sociedad y del Estado, y a los catalanes también, por supuesto. Creo que se perdió una gran oportunidad cuando el TC declaró inconstitucional el proyecto de Nuevo Estatuto de Autonomía para Catalunya, tras la correspondiente denuncia del PP (nunca lo olvidaré). Ojalá los vientos cambien pronto y se abra de nuevo paso esa otra España abierta, tolerante, avanzada y plural a la que me refiero en mi post. Un cordial saludo, amigo, y bon dia.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: