Archive for 27 mayo 2013

A MODO DE RECAPITULACIÓN

Atenea pensativa - 2

          A estas alturas de mi blog, me parece conveniente detenerse un momento y echar la vista atrás, hacia todo el tiempo transcurrido desde aquel 27.10.2010, hace ya más de dos años y medio, cuando inicié con ilusión su andadura. Durante este periodo  he publicado 117 entradas, en las que he intentado recoger sobre todo mis propias ideas ante la realidad política y económica de España, realidad que ha sido bastante dinámica a impulsos de la crisis y del relevo que se produjo en el Gobierno de la nación a finales de 2011.

          He realizado también breves incursiones en otros campos, como el medio ambiente (tema que me preocupa de manera muy particular), otros aspectos de la actualidad, e incluso sobre cine y TV. Mi deseo sería prodigarme más en este último tema, aunque sólo sea para “desengrasar” un poco de cuestiones tan poco alegres y plomizas como la política y la economía. En lo sucesivo, haré un intento por escribir más sobre cine y series televisivas, que resultan desde luego más gratos para la mente y los sentidos.

          Me gustaría destacar para el lector algunos artículos de fondo en los que he hecho un particular esfuerzo por expresar mis ideas con la mayor claridad posible y, de paso, desmontar algunas  falacias bastante arraigadas en la mentalidad de muchos de los que ahora nos gobiernan. Especialmente, quisiera poner el foco sobre los siguientes posts:

  • Acerca del desempleo (Economía), publicado el 03.11.10
  • Carta abierta a Mariano Rajoy (Política), del 15.03.11, cuando aún estaba en la oposición
  • Los lastres de la derecha española (Política), del 05.05.11
  • Desmontando tópicos: lo público y lo privado (Economía), del 09.06.11
  • Verdades y mentiras sobre el empleo (Economía), del 02.08.11
  • El peculiar modelo eléctrico español I y II (Economía), de los días 21 y 23.03.12
  • ¡No olvidemos el medio ambiente! (Medio ambiente), del 21.06.12
  • El auténtico meollo del problema (Economía), del 12.07.12, en el que vuelvo a insistir sobre los problemas de fondo que gravitan sobre el desempleo
  • ¿Son demócratas los partidarios de las privatizaciones? (Política), del pasado 12.05.13

          Desde luego, no son los únicos artículos en los que he querido abordar importantes aspectos de nuestra política y economía, como ya se imaginará el lector. De todas formas, no es necesario que me extienda en este resumen de mi blog, porque hay herramientas de búsqueda en el mismo, bien por palabras clave, por fechas o también por materias (Política, Economía, Actualidad, Medio ambiente, Cultura y espectáculos, Sin categoría). Tan sólo deseo recordar que me he ocupado también de temas diversos como la Educación, las injerencias de la Iglesia en la vida pública de este país, el proyecto de Eurovegas, el horror de los incendios forestales (especialmente devastadores el verano pasado), o los planes de privatización de RENFE (el operador ferroviario español).

          En fin, en este momento sólo me resta expresar mi voluntad de seguir escribiendo sobre todos los temas mencionados (y los que pudieran surgir en el futuro), intentando ser lo más objetivo, sincero y clarificador que me sea posible, para defender mi concepto de una sociedad libre, moderna, justa, limpia, abierta y respetuosa con el conocimiento. Un saludo muy afectuoso a todos los que me han leído hasta ahora y, sobre todo, a los que me han animado con sus comentarios. Animo a todos los que lo deseen a participar con sus aportaciones, aunque discrepen en mayor o menor grado de mis ideas. El diálogo y el intercambio pacífico de opiniones siempre es muy positivo.

UNAS PALABRITAS SOBRE AZNAR

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          Cada vez que veo la tristemente famosa fotografía del trío de las Azores, con el entonces presidente Aznar soltando esa obscena y frívola risotada, me es imposible disociar dicha imagen de la de los trenes despanzurrados por las bombas un año después en Madrid, el 11 de marzo de 2004, con sus 191 víctimas mortales y sus más de 1800 heridos. Tampoco puedo olvidarme de Irak, un país roto y deshecho por los continuos y terribles atentados que siguen sucediéndose diez años después de aquella absurda intervención militar aliada, basada en un colosal engaño (la de las supuestas armas de destrucción masiva de Sadam Hussein), y que a la postre no sirvió más que para sustituir un dictador por el caos y el terror para la desdichada población de aquel país.
Jose María Aznar, lejos de mostrar el más mínimo arrepentimiento por aquella guerra tan injusta e innecesaria a la que prestó su entusiasta apoyo, continúa exhibiéndose en público con sus habituales frialdad y aires de superioridad, negándose sistemáticamente a dar ninguna explicación sobre aquel atropello de lesa humanidad. Por el contrario, y paradójicamente, sí han tenido que darla -y sufrir las consecuencias de su errónea decisión- sus colegas George W. Bush y Tony Blair.
Este personaje, que parece despertar cierta gracia en su amigo americano, me hace sentir vergüenza del papel desempeñado por España en aquel episodio. Puso todo su empeño en salir en la foto (nunca mejor dicho), junto a sus poderosos aliados, pero ni siquiera tuvo el coraje de arriesgarse militarmente en aquel conflicto armado. Dejó que sus colegas estadounidense y británico cargaran con todo el trabajo duro de enfrentamiento y ocupación, y luego se limitó a “vigilar” con nuestras tropas una determinada zona previamente conquistada. Actuó exactamente como el cobardica bravucón que jalea y aplaude a los matones de turno en una pelea callejera, pero que se cuida muy mucho de permanecer a salvo tras las recias espaldas de sus fornidos compinches.

¿SON DEMÓCRATAS LOS PARTIDARIOS DE LAS PRIVATIZACIONES?

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            Ayer expuse una idea muy simple en la red Eskup, de la web del diario El País. Estaba yo participando en un foro sobre el modelo de sanidad pública española, que como se sabe está siendo objeto de un ataque directo por parte del actual gobierno de la Comunidad de Madrid, encargado de su gestión. El pensamiento que subí al foro, y que voy a reproducir aquí, no es nuevo, al menos para mí. Ya hace tiempo que me bulle en la cabeza, e incluso tuve ocasión de exponerlo en un antiguo post mío de este mismo blog. Si la memoria no me falla, en aquella ocasión criticaba el movimiento de ultraderecha estadounidense denominado Tea Party, encabezado por la señora Sarah Palin.

         La cuestión es la siguiente. Hay una serie de políticos, como es el caso de Ignacio González,  Fernández-Lasquetty (Presidente y Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, respectivamente) y tantos otros dirigentes del Partido Popular, que no creen en la gestión pública de los servicios que se prestan al ciudadano. Nos dicen una y otra vez que la gestión pública es ineficiente y no administra bien los recursos. Con ese indemostrable argumentario, además de descalificarse a sí mismos (al fin y al cabo, ellos son servidores públicos, aunque no les guste el término), están evidenciando que no son verdaderos demócratas en el auténtico sentido de la palabra. ¿Por qué? Muy sencillo, porque en una sociedad moderna y avanzada, sometida al imperio de la Ley, el Estado y las instituciones públicas y democráticas son los únicos entes que pueden garantizar de verdad la protección y el bienestar social a la inmensa mayoría de los ciudadanos. Nunca podrán cumplir este objetivo las empresas o compañías privadas que, por su propia naturaleza, sólo aspiran a una cosa: maximizar sus beneficios para retribuir a los accionistas y aumentar su capital. Es la lógica pura y universal del negocio privado: si no hay beneficio económico, no hay negocio, y el beneficio hay que maximizarlo siempre. Este concepto o postulado tan elemental es uno de los primeros que se aprenden en cualquier facultad o escuela de ciencias empresariales.

         El concepto de servicio público es otra cosa bien distinta. Aquí no se busca la rentabilidad como primer y único objetivo, sino la prestación de un buen servicio a la sociedad, a fin de procurar la satisfacción de una serie de necesidades básicas, tanto por parte de la colectividad como por parte de los individuos que la componen. ¿Alguien confiaría en una policía privada, por poner un ejemplo extremo? Por supuesto, ello no debe nunca estar reñido con una rigurosa y escrupulosa administración de los bienes y caudales públicos, y existen muchos y eficaces mecanismos de control para garantizarla, sin olvidar la profesionalidad de que son capaces de hacer gala la inmensa mayoría de los funcionarios. Creo que la idea está muy clara, y nadie puede poner sinceramente en tela de juicio estos sanos principios, salvo que recurra a la mala fe o a los falsos argumentos (la gestión privada es siempre mucho más eficaz, la gestión pública es ineficiente y despilfarra, etc.) tan del gusto de los llamados neoliberales. Por cierto, hay que ver cómo se ha prostituido este término, el del liberalismo, que en otra época fue sinónimo de avances, progreso, cultura y libertad. Pero ésta es otra cuestión.

AL COMISARIO REHN LE PREOCUPA NUESTRA TASA DE PARO

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          El Comisario Europeo de Economía, Olli Rehn, durante su última comparecencia pública el pasado viernes 3 de mayo, ha expresado su enorme preocupación ante las escandalosas cifras de desempleo que se están dando en buena parte de Europa, aunque todo el mundo sabe que España, en esta precisa cuestión, se lleva la palma, con gran diferencia sobre otros países vecinos. De cualquier forma, el fenómeno del paro creciente está afectando ya a economías como la italiana, la francesa e incluso la holandesa, cuando hasta ahora todos considerábamos a los Países Bajos como un ejemplo de economía “virtuosa”.

          Tras esta constatación, el señor Rehn, al que en razón de su importante cargo yo por lo menos le atribuyo profundos conocimientos de macroeconomía, ha instado a los gobiernos de todos los países afectados (el de España, en primer lugar, claro) a hacer todo lo necesario para corregir este gran problema del desempleo. Pero, según parece, ahí se ha quedado, sin atreverse a avanzar, ni siquiera sugerir, posibles vías de acción para afrontar este problema tan sumamente grave. ¿Por qué el señor Rehn no se esfuerza un poco más y nos ilumina a todos acerca del tipo de medidas que sería preciso adoptar para corregir la tendencia y empezar de nuevo a crear puestos de trabajo? Digo esto más que nada porque es evidente que al menos el Gobierno que preside Mariano Rajoy no tiene ni la menor idea de cómo llevar a cabo esta tarea.

          Resulta bastante chocante que todos los políticos de relieve, tanto en España como en Europa, se escandalicen y se lleven las manos a la cabeza cuando se refieren a las cifras insoportables de paro, y sin embargo nadie, nadie en absoluto, ni dentro ni fuera, es capaz de sugerir siquiera acciones concretas y positivas para solucionarlo. Me parece a mí que todo un Comisario Europeo de Economía, como el señor Olli Rehn, debería “mojarse” un poquito más ante un problema tan grave. Se supone que para eso le pagan, ¿no les parece a ustedes? Sería justo extender también este reproche a ciertos presidentes de gobierno, ministros de economía y ministros/as de trabajo, y no necesito nombrar a nadie.

          Vuelvo a comprobar, por enésima vez, que NADIE tiene los conocimientos y la valentía de coger el toro por los cuernos en este asunto tan preocupante del desempleo. Evidentemente, para que haya más empleo, tiene que haber empresas y empresarios dispuestos a crearlo. Y para ello, tiene que haber una demanda importante y vigorosa por parte de la gente. Y, a su vez, esto sólo se conseguirá si, por un lado, fluye el crédito con mayor intensidad tanto a empresas como a consumidores, y también si los hábitos de consumo se centran más en los productos y servicios “producidos” en nuestros países que los procedentes del exterior. Se imponen pues, entre otras  acciones, medidas de carácter arancelario y de comercio exterior que frenen de alguna manera la entrada masiva de bienes y servicios procedentes de otros continentes o de otras áreas económicas del mundo, fomentando tanto la producción como el consumo internos. La globalización es un fenómeno que ha puesto patas arriba muchísimas cosas, en un periodo de tiempo demasiado breve, pero no olvidemos que no hay leyes ni reglas escritas que nos la impongan, queramos o no. Si a un país como España se lo despoja de buena parte de sus medios de creación de riqueza, simplemente bajo la excusa de que “es más barato comprar ciertas cosas fuera”, no haremos más que crear bolsas de paro y pobreza cada vez mayores……en una palabra, lo que está sucediendo ahora mismo.

          Harían bien nuestros gobernantes, españoles y europeos, en reflexionar en profundidad sobre estos temas, y también sobre las consecuencias indeseables de la creciente automatización y mecanización, fenómenos que contribuyen en gran medida a la destrucción de puestos de trabajo. Quizás sería el momento de volver a valorar en su justa medida el trabajo manual y personal. Una sociedad excesivamente automatizada y robotizada, aunque sea el sueño de algunos, condenará irremisiblemente al paro indefinido y a la pobreza a grandes  cantidades de personas. ¿Realmente queremos eso?