Archive for 5 05+01:00 marzo 05+01:00 2012

MANIFESTACIONES EN EL 11-M

No veo que haya incompatibilidad entre el homenaje a las víctimas del 11-M y la manifestación en contra de la reforma laboral, siempre que no se desarrollen en el mismo tiempo y lugar. Lo que ocurre es que la coincidencia de ambos actos les viene muy bien a los dirigentes del PP como excusa para lanzar dardos envenenados contra los sindicatos y la izquierda en general. Sus acusaciones de «falta de sensibilidad» son totalmente falsas e hipócritas. Una vez más, y ya son muchas, pretenden instrumentalizar el dolor ajeno en beneficio propio, como intentando demostrar a la sociedad que ellos son los únicos que defienden de verdad a las víctimas del terrorismo. Su actitud es, digámoslo claro, repugnante.

Me alegro especialmente de que la asociación que preside Pilar Manjón (la asociación mayoritaria que representa a las víctimas de los atentados de los trenes) haya tomado la iniciativa de formar parte de la cabecera de la manifestación. Señores y señoras del PP, lo cortés no quita lo valiente.

Hasta aquí, me he limitado a reproducir, con alguna pequeña matización, un comentario mío de hoy mismo en la red eskup del diario El País. Pero me gustaría añadir algunas cosas más.

Nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a apropiarse del dolor por las víctimas ausentes en un atentado, ni a acaparar cualquier acto de homenaje por las mismas. Los muertos y su memoria pertenecen en exclusiva a sus respectivas familias. Por tanto, cualquier acto que se celebre en recuerdo de quienes perdieron la vida en una tragedia como la del 11 de marzo de 2004 debe ser política y rigurosamente aséptico. Ningún partido, esté o no en el gobierno, puede instrumentalizarlo en beneficio propio.

Han pasado ya 8 años desde aquel día tan triste para los españoles en general, y los madrileños en particular. A partir de aquella fecha, y durante mucho tiempo, toda la clase política y todos los representantes de las instituciones, incluidos por supuesto los sindicatos, han expresado reiteradamente su más absoluta condena y rechazo a la barbarie perpetrada en aquellos trenes de cercanías. Si ahora, cuando las circunstancias del momento, como son la gravísima crisis económica y laboral que estamos viviendo, fuerzan al colectivo de los trabajadores a salir a la calle a manifestarse frente a una reforma laboral que lesiona tan duramente sus derechos, nadie tiene que escandalizarse porque coincidan en la misma fecha en que se conmemora a las víctimas de los atentados. Un acto no impide otro, máxime cuando la manifestación de trabajadores no tiene precisamente un carácter festivo.

El Partido Popular se muestra muy molesto por el hecho de que la gente salga a las calles y se manifieste en contra de sus medidas. Tienen que asumir que el derecho de manifestación es básico en una democracia, y que tan sólo ha de limitarse a partir del momento en que se produzcan hechos violentos que atenten contra la seguridad de las personas o contra el patrimonio público y privado. Mientras las marchas de protesta transcurran pacíficamente, se estará ejerciendo un derecho fundamental en una sociedad libre.

Yo aconsejaría a los hombres y mujeres del PP que se limiten a gobernar o, mejor dicho, a apoyar al Gobierno que salió elegido en las urnas el pasado 20-N, si es que están convencidos de que su política es la adecuada para superar la crisis. Pero, por favor, no intenten manipular a la opinión pública ni la intoxiquen con su particular e interesado punto de vista. Acusar a los sindicatos de falta de sensibilidad ante las víctimas del terrorismo, o criminalizar al PSOE por estar detrás de todas las movilizaciones de protesta estudiantil, son infamias de gran calibre. Hay que ser prudentes con las declaraciones públicas, porque de lo contrario se estaría poniendo en peligro la convivencia social pacífica entre todos los españoles, y creo que los ánimos de muchos ya están bastante caldeados.