Archive for 23 diciembre 2011

AL REY LO QUE ES DEL REY

El caso Urdangarín es bastante grave, y exige un castigo contundente y ejemplar. Sin embargo, aunque haya salpicado indudablemente a la Corona española, por su cercanía evidente y por no haberse detectado y corregido a tiempo, por parte de la propia Casa Real, los abusos empresariales cometidos por el marido de la infanta Cristina, creo que este lamentable asunto no debería utilizarse para poner en tela de juicio el papel de la Monarquía, como están haciendo muchos, incluso en los propios medios de comunicación.

El Rey don Juan Carlos ha demostrado más que sobradamente, durante sus 35 años de reinado, el extraordinario valor de su aportación a la vida pública de nuestro país, y no es justo que ahora se ponga en duda su legitimidad y su razón de ser por la conducta despreciable de su yerno, que por supuesto debe ser castigada con la máxima severidad.

Pese a no ser un ferviente monárquico, estoy convencido de que la Corona es una institución especialmente beneficiosa para una nación como la nuestra, sobre todo por el papel moderador y estabilizador que siempre ha representado. Eso sí, pienso igualmente también que la Monarquía debe hacerse valer y respetar día a día, en todo momento. Don Juan Carlos ha sabido hacerlo con gran acierto en todos estos años, y espero y deseo que don Felipe siga el ejemplo de su padre y sepa también ganarse el puesto cuando llegue su momento.

Felices fiestas a todos.

NUEVO GOBIERNO

Ya conocemos a los nuevos ministros del primer gobierno de Mariano Rajoy. Como en otras ocasiones, transcribo a continuación mi comentario del día en el video-blog del periodista Iñaki Gabilondo:

Evidentemente, es pronto para emitir juicios sobre el nuevo Gobierno. No obstante, hay algunas cosas que no me inspiran, en principio, demasiada confianza.

En primer lugar, el hecho de que haya dos cabezas de igual rango en Economía (Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, éste último como titular de Hacienda) no me parece muy operativo. Ambos ministros tendrán que llevarse muy bien, compartir criterios y mantener una coordinación impecable, para que la nueva política económica funcione con coherencia. Particularmente, creo que la fórmula de una Vicepresidencia Económica era más adecuada.

En segundo lugar, se ha colocado al frente de Defensa a un empresario que, hasta el momento actual, presidía una empresa de armamento. No sé qué les parecerá a ustedes, pero yo veo ahí un conflicto de intereses clarísimo, por decirlo de una manera suave. El nuevo ministro, ¿será rigurosamente objetivo y honesto en lo que se refiere a las nuevas adquisiciones de material por parte del ejército español?; ¿será capaz de dejar a un lado sus intereses privados para centrarse exclusivamente en algo tan importante como la Defensa del Estado? Ahí queda la incógnita.

En tercer lugar, es obvio que Rajoy ha depositado en Soraya Sáenz de Santamaría una enorme confianza. Puedo equivocarme, desde luego, pero tengo mis dudas de que alguien tan joven y sin experiencia real de gobierno coordine con eficacia la labor de los restantes ministerios en una etapa tan difícil y compleja como la que se abre ahora. Ya no se trata de criticar con acusaciones facilonas, desde su cómodo escaño de la oposición, la labor del gobierno socialista, poniéndole siempre y por norma a caer de un burro. Su cometido ahora va a ser mucho más serio y va a enfrentarse a problemas muy complicados. Veremos si da la talla.

Por último, el nombramiento de Gallardón como ministro de Justicia deja vía libre a Ana Botella para asumir el cargo de alcaldesa de Madrid (¡si Dios no lo remedia!). Habría mucho que decir sobre esto, y no me quiero extender más de la cuenta. Sólo diré, de momento, que me parece una broma de muy mal gusto para los madrileños. Esta ciudad, que es la mía, no se merece una alcaldesa que ha demostrado su incompetencia y su falta de conocimiento en tantas ocasiones. Sin embargo, todo parece indicar que se va a cumplir de nuevo la famosa ley de Murphy (si algo malo puede suceder, ocurrirá). Un saludo a todos.

En fin, esto no es más que una primera y rapidísima valoración del nuevo Gobierno, como no podía ser de otra manera. Añadiré que me parece un mal síntoma la supresión del Ministerio de Ciencia e Innovación, en el que ha desempeñado una buena labor Cristina Garmendia; este área va a quedar englobada al parecer en Economía y Competitividad, cartera de la que se hace cargo Luis de Guindos, quien por cierto destaca en su curriculum por haber ocupado un alto cargo en el desaparecido banco Lehman Brothers (antecedente no muy tranquilizador). Por último, tampoco me gusta demasiado lo de meter en un mismo saco Educación, Cultura y Deportes, por cuanto denota el escaso interés que pueda tener el señor Rajoy por estas cuestiones tan vitales para la sociedad.

LAS AGENCIAS DE CALIFICACIÓN

Recomiendo encarecidamente la lectura del artículo publicado en El País el pasado domingo 18.12.11, en sus páginas centrales de opinión, firmado por el escritor francés Bernard-Henri Lévy y que lleva por título Retirar la triple A a Moody’s y S&P“.

En dicho artículo, el autor aborda directamente la más que dudosa actuación de las agencias de calificación norteamericanas que tantos quebraderos de cabeza están originando en las finanzas mundiales, a saber, Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch Ratings.

El artículo analiza y critica de forma magistral el papel jugado por estas peculiares empresas, que se permiten juzgar con toda impunidad la solvencia de entidades de todo el mundo, incluidos los propios estados soberanos, cometiendo muchas veces errores de bulto, aunque sin rendir cuentas a nadie, y que, para colmo, son juez y parte interesadísima en todos aquellos productos financieros que califican. Las tres son estadounidenses, privadas, por supuesto, y no están sometidas a control de ningún tipo.

Para mí, esto de las agencias de calificación resulta tan paradójico, dañino y escandaloso como los paraísos fiscales. Cuando se produce una crisis profunda, todos los dirigentes políticos mundiales hablan de eliminarlos, reformarlos o someterlos a un control objetivo de rango superior. No obstante ahí siguen, subiendo a las alturas del Olimpo a unos y hundiendo en la más absoluta miseria a otros. Sin duda, detrás de ellas tiene que haber gente de un enorme poder.

Una pregunta inocente. ¿Por qué no se crean agencias de calificación europeas, japonesas o chinas? Quizás, si hubiera más competencia entre este tipo de empresas, sus juicios serían más cuidadosos o cuando menos discutibles, al tenerse la oportunidad de contrastar unos con otros. Ahí queda mi humilde propuesta.

SOBRE EL DISCURSO DE RAJOY

A continuación, reproduzco mi comentario de hoy en el foro abierto en el video-blog de Iñaki Gabilondo, web del diario El País:

Pues sí, en efecto, quedó claro que la prioridad número 1 es la reducción del déficit, en clara sintonía con las consignas emanadas del núcleo duro de la Unión Europea, esto es, el eje Merkel-Sarkozy, que es el que dicta las normas a seguir al resto de los países comunitarios. Incluso mencionó una cifra precisa de reducción del gasto público (16.500 millones de euros), aunque sin concretar su distribución, lo que no deja de ser sorprendente.

 En el resto de los temas se ha mostrado muy ambiguo, tratando numerosas cuestiones muy de pasada. Yo, en particular, he echado de menos una declaración enérgica sobre el modelo económico productivo que debe adoptar España en los próximos años; a mi juicio, tendría que haber destacado todos aquellos sectores en los que hay que echar toda la carne en el asador (desde la propia administración pública), con el objetivo de estimular su crecimiento y asegurarnos en el futuro una prosperidad sólida y continuada, compatible con el respeto y la preservación del medio ambiente (un tema completamente olvidado, por desgracia y como de costumbre). El problema energético, de importancia fundamental, apenas si se trató, aparte de una mención rápida al problema tarifario. De investigación y desarrollo, nada de nada; indudablemente, el PP lo debe considerar un gasto perfectamente prescindible. En cambio, nos sorprendió con su propuesta de aumentar a 3 años el Bachillerato, cuya necesidad no se ve claramente y que, en cambio, sí que tendría una importante repercusión en el gasto educativo. ¿Será una táctica para retrasar la entrada en el mercado laboral de nuestros jóvenes y así aligerar el crecimiento de las cifras del paro?

 Tampoco desarrolló sus ideas acerca de la “tan necesaria” reforma -de la reforma- laboral, que están exigiendo a gritos la CEOE y los empresarios en general. Sobre esta cuestión, sabemos que ya ha encargado a empresarios y sindicatos que se sienten a negociar y le sirvan en bandeja una nueva propuesta de reforma del mercado de trabajo. Ahora bien, ¿y si éstos no son capaces de llegar a un acuerdo, como es bastante previsible, dada la radicalización de las propuestas de la patronal (minisueldos, etc.)? ¿Qué hará el nuevo gobierno entonces?

 En fin, hay muchas incógnitas sobre la mesa, tanto en el terreno económico como en otros: política territorial, educación, sanidad, medio ambiente, final definitivo del terrorismo (disolución de ETA), etc. Estamos, sin duda, ante un periodo muy complicado y difícil, durante el cual Rajoy deberá contar con el apoyo de otras fuerzas, PSOE incluido, para ir resolviendo bien los problemas, pese a contar con mayoría absoluta en el parlamento.

 Saludos, Iñaki y contertulios.

LA ALEMANIA DE MERKEL IMPONE SUS RECETAS

Finalmente, conocemos los términos generales del acuerdo a que se ha llegado en el seno de la Unión Europea, que es básicamente el plan consensuado por la Canciller alemana Angela Merkel y el Presidente francés Nicolás Sarkozy pocos días antes de la cumbre. Dicho acuerdo se puede resumir en los puntos siguientes:

El pacto fiscal de los países del euro. Las Administraciones públicas están obligadas a tener un presupuesto equilibrado o con superávit. Esta norma deberá inscribirse en la Constitución o legislación equivalente (‘regla de oro’). Endurecimiento de las sanciones a los países que superen el déficit del 3% o el 60% de deuda.

Coordinación económica de la zona euro. Se establecerá un procedimiento para garantizar que todas las reformas importantes de política económica de los Estados se debatan y coordinen a escala de la zona euro.

Refuerzo de los fondos de rescate. El temporal Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) será gestionado por el Banco Central Europeo; se acuerda una rápida movilización de recursos.

Se adelanta la entrada en vigor del fondo permanente o Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) a julio de 2012, un año antes de lo previsto. Se agiliza la toma de decisiones de este fondo, que serán por una mayoría cualificada del 85%, en lugar de la unanimidad actual.

Este acuerdo ha sido finalmente aceptado por todos los países de la Unión, con la sonada excepción del Reino Unido, cuyo Primer Ministro David Cameron ha quedado más aislado que nunca, con el argumento básico de proteger a la City londinense -responsable del 10% del PIB británico- y dejarla libre de cualquier tipo de regulación financiera que pudiera provenir de las instituciones comunitarias. El Reino Unido ha dejado claros una vez más su desapego y desconfianza para con el proyecto común europeo. La verdad es que los británicos nunca se sintieron cómodos en el seno de la Unión y, visto lo visto, opino que lo mejor es que abandonasen del todo el barco y se desvinculasen por completo de Bruselas. No se puede ser euroescéptico durante décadas, pero manteniendo siempre un pie al otro lado del Canal, esperando no sé qué, ventajas comerciales, supongo.

Como siempre ocurre en estos casos, el tiempo dirá si el acuerdo alcanzado supone de verdad una solución definitiva y contundente con respecto al problema de la deuda de los países miembros, cuyo excesivo encarecimiento y sometimiento a las turbulencias de los mercados han puesto en jaque a economías como la española, a lo largo de un periodo ya demasiado prolongado. A mi modo de ver, el núcleo del acuerdo se traduce en una disciplina fiscal mucho más rigurosa, esto es, en un compromiso serio y firme de controlar el déficit público y el volumen total de la deuda. De no cumplir con tales compromisos, se sometería a la nación responsable a sanciones importantes. Hablando en términos más de andar por casa, toca apretarse más el cinturón y no pasarse ni un milímetro en lo que a gastos se refiere. Ajustes, rigor presupuestario, austeridad, austeridad y austeridad.

Bajo mi modestísimo punto de vista, en el caso de España, esta receta por sí sola no va a traer prosperidad, ni inversión ni empleo. Es más, creo que va a agudizar el nivel de desempleo aún más, por el efecto que van a causar los ya inevitables recortes en el sector público de nuestro país, recortes que aplicará sin lugar a dudas el próximo gobierno de Mariano Rajoy. La economía española no se recuperará de verdad mientras no fluya el crédito bancario, mientras la inversión pública esté bajo mínimos, y mientras no existan estímulos directos e indirectos hacia aquellos sectores que puedan tirar de nuestra economía, de una forma sostenida y sostenible. Para que todo esto suceda, es evidente que se precisan más recursos financieros, pero obviamente la situación actual no parece que lo permita. Y con las reglas de juego impuestas y aceptadas en la cumbre europea que acaba de celebrarse, se dificulta aún más el recurso de la captación de fondos del exterior.

Quedaría una posible vía para dotar al Estado de mayores recursos, y no es otra que una presión fiscal más alta para con las rentas y los patrimonios altos, las grandes fortunas y las grandes empresas. Sin embargo, esto parece utópico con un gobierno del Partido Popular a punto de entrar en escena.

Parece, pues, que las vacas flacas (para la mayoría de los ciudadanos de este país nuestro) van a durar aún algún tiempo. Ojalá me equivoque.

EN LA SALA DE ESPERA

En su video-blog de hoy lunes, Iñaki Gabilondo se refiere a la nueva Europa que se está gestando entre los líderes Angela Merkel y Nicolás Sarkozy, con el objetivo principal de acabar con la crisis de la deuda, y que será dada a conocer en la próxima cumbre del viernes 9.  Al mismo tiempo, no sin cierta ironía, alude a que, mientras todo esto se fragua, con consecuencias profundas para toda la Unión, aquí nos pilla de puente a todos, en la semana semifestiva del Día de la Constitución y La Inmaculada. A continuación, incluyo un par de comentarios míos al citado video-blog:

I) Realmente, en vísperas de Navidad y fin de año, parece bastante frívolo que en España vivamos una semana con dos fiestas enmedio (martes y jueves) y con un montón de gente haciendo puente e incluso “viaducto”. Se me antoja una gran contradicción, por lo que significa de pérdida de horas de trabajo y de productividad. Me imagino que, visto desde fuera de nuestras fronteras, el concepto que puedan tener de nosotros quede muy deteriorado.

Por lo demás, todos estamos pendientes de lo que decidan Merkel y Sarkozy y que impondrán al resto de la eurozona el próximo día 9. Ya veremos cómo quedamos todos en la nueva foto europea. Por el momento, sólo podemos hacer conjeturas. Modestamente, como ya he manifestado muchas veces, una solución rápida al problema de la deuda sería la emisión única de eurobonos, acompañada de una mayor flexibilidad por parte del BCE, en sus cometidos como banco central de la zona euro. Complementariamente, la UE debería crear mecanismos para vigilar y controlar el déficit presupuestario de todos los países miembros.

Pero, ¡ay!, los intereses de Alemania están por encima de todo, y nada se hará que les pueda perjudicar directamente. No sé por qué, pero mucho me temo que las nuevas reglas de juego que impongan Merkel y Sarkozy sean mucho más complejas y difíciles de implementar que lo que acabo de exponer. ¿Serán la solución definitiva o supondrán un nuevo y provisional escalón en esta larga agonía del euro y la deuda soberana? Saludos, Iñaki, y gracias por seguir ahí día tras día, proponiendo cuestiones importantes y favoreciendo el debate.

II) Algunos comentarios a Raúl Madero (11:05 h). En su larguísima perorata, que muestra un cabreo considerable por su parte, lanza toda su artillería contra Zapatero y contra el propio periodista autor del video-blog. Por lo que respecta al aún Presidente del Gobierno, vuelve usted a la carga, como tantas otras veces, sobre todos los -a su juicio- errores de las pasadas legislaturas. Veo que culpa usted a ZP de todo, con lo que, aparte de resultar ya muy poco original, muestra que pasa por alto la crisis mundial, la crisis europea y la crisis de nuestro peculiar modelo de crecimiento económico, imputable a todo el país y no a una sola persona.

En cuanto a sus críticas al Sr. Gabilondo, digo yo que, si tanto le molestan las opiniones del periodista, nadie le obliga a escucharlas. ¿O es que le agrada prostituir el foro con sus insultos, como hacen unos cuantos amargados más? Tengo que darle la razón en cuanto a que la ciudadanía ha hablado alto y claro en las urnas, lo que evidencia una gran insatisfacción con el actual estado de cosas.

Sin embargo, hay que preguntarse qué va a pasar ahora. Mariano Rajoy está como desaparecido y aún no ha dado ninguna pista de lo que va a ser su política económica, aquella que iba a inspirar tanta confianza y a generar tanto empleo. ¿Va a seguir la estela de María Dolores de Cospedal, anunciando todo tipo de recortes y ajustes para con la población de a pie (eso sí, con su habitual gesto de autosatisfacción, como si los rigores y la austeridad no fueran con ella misma)? Si sólo es reducción y ajuste duro lo que tienen en mente, ya le digo desde aquí que eso no va a generar más que pobreza y precariedad.

Por último, habla usted del papel jugado por España en las cumbres. Le recuerdo que fue con Rodríguez Zapatero con quien estuvimos representados por primera vez en la historia en el G-20. En cuanto a la actual situación europea, está claro quiénes son los que cortan el bacalao, Sarkozy y Merkel. En las actuales circunstancias, y menos con un gobierno en funciones, no parece el momento más adecuado para que España saque pecho y asuma un papel predominante que no le corresponde. En cualquier caso, cuando se conozcan las nuevas iniciativas del eje franco-alemán será el momento de pronunciarse sobre las mismas.