Archive for 23 julio 2011

UN RAPIDO REPASO A LA ACTUALIDAD

                                        

          Tras un paréntesis veraniego, vuelvo a retomar el blog, y creo que la mejor forma de hacerlo es comentando algunos de los principales hechos acaecidos en los últimos días.

          Vaya por delante mi conmoción por los trágicos sucesos ocurridos en Noruega en el día de ayer, viernes. Mi sorpresa ha sido mayúscula al tratarse de un país tan pacífico y tan seguro, como seguramente pensará cualquiera al enfrentarse a semejante tragedia. Incluso se hacía muy raro pensar en un hipotético ataque islamista radical, pese a la presencia militar noruega en Afganistán, que se apuntaba como el detonante de una acción terrorista de este tipo. Hoy sábado las noticias señalan más bien a un siniestro ciudadano noruego de ideología de extrema derecha como autor directo de la masacre. Curiosamente, este individuo se perfila como un “integrista cristiano”, caracterizado precisamente por un odio extremado hacia el islam. Aún es pronto para conocer la realidad en todos sus detalles, y habrá que esperar a que las investigaciones policiales aclaren lo sucedido. Por desgracia, lo que sí parece confirmarse es que el fanatismo religioso y el odio al diferente están detrás de estos acontecimientos criminales tan graves contra la humanidad, lo que me lleva a afirmar que el fundamentalismo es siempre lo peor que le puede ocurrir al hombre, pues anula su capacidad de pensar con libertad y le conduce a perpetrar los crímenes más horrendos contra sus semejantes, invocando una supuesta inspiración divina.

          En otro orden de cosas, me siento bastante aliviado tras la cumbre del jueves del Eurogrupo, celebrado al más alto nivel. Finalmente, se han adoptado medidas de calado encaminadas a resolver el segundo (y espero que definitivo) rescate a Grecia y, de paso, a tranquilizar a los mercados en los que se negocia la deuda soberana, que se habían puesto de nuevo especialmente duros con España en las últimas semanas, e incluso también con Italia. Se estaba llegando a una situación muy preocupante, por culpa de la llamada prima de riesgo, que obligaba a emitir nuestras obligaciones y bonos con intereses excesivos e inasumibles en el largo plazo, pese a que nuestra realidad económica fuese bastante distinta a la de los países rescatados (la propia Grecia, Irlanda y Portugal), e incluso aunque nuestra política económica y financiera tuviese el apoyo explícito del resto de la Unión Europea.

          Espero que los acuerdos adoptados constituyan una solución definitiva, o cuando menos duradera, tanto para los países rescatados como para los demás que, como en el caso de España, estábamos viendo las cosas ya muy difíciles. Estoy convencido de que, ante los problemas planteados, la solución pasa siempre por más implicación de todos en el proyecto europeo, y así parecen haberlo entendido los líderes europeos, empezando por Angela Merkel y Nicolás Sarkozy, que encabezan las dos economías más potentes de la Unión. En especial, me gusta la idea del reforzamiento del llamado Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, que, entre otras funciones, puede comprar deuda de países en dificultades y contribuir a su estabilización. No ha cuajado la idea de emitir eurobonos de un modo centralizado para luego distribuir los recursos entre los distintos miembros, pero se han alcanzado bastantes acuerdos positivos para toda la zona euro. Por supuesto, la notable ampliación de los plazos de devolución y la rebaja en los tipos de interés supondrán un considerable alivio para los tres países rescatados, cuya situación era poco menos que angustiosa.

          Deseo fervientemente que se pase página de una vez por todas a esta crisis financiera, y podamos dedicarnos todos, España incluida, a la mejora de nuestra economía real y productiva. No podemos olvidar una idea bien simple, y es la de que un país con una balanza de pagos equilibrada y con un sector exportador fuerte y competitivo nunca se verá en graves dificultades para obtener financiación exterior, sencillamente por su propia solvencia. Por el contrario, un déficit exterior continuado y sin resolver llevará indefectiblemente a un fuerte endeudamiento y a crecientes dificultades de conseguir financiación, que es ni más ni menos lo que nos ha estado ocurriendo. Como se dice vulgarmente, nos tendremos que poner las pilas, confiar más en nuestros propios recursos e intentar reducir como podamos nuestra dependencia exterior. Es imprescindible reinventarnos como país productivo y apoyar decididamente aquellos sectores en los que podemos ser competitivos; como ya he señalado en otras entradas de este mismo blog, yo destacaría los siguientes sectores: energías renovables, turismo, agricultura, nuevas tecnologías, reciclado integral, transportes, transformación de alimentos, etc., sin olvidar sectores industriales de gran importancia, como el del automóvil y toda su industria auxiliar, el calzado, la producción textil y otros. Y siempre, siempre, tenemos que luchar por mejorar como sea nuestro nivel educativo, en las escuelas, en los institutos, en la universidad y en todos los centros de enseñanza.

          Finalmente, no quiero dejar de comentar, aunque sea muy de pasada, otras noticias de diversa índole. Sobre el escándalo Murdoch, me alegro sobremanera de que al final triunfen la justicia y la verdad sobre la mentira, la infamia y la ilegalidad. Ha sido muy positivo y gratificante ver al poderoso magnate de la prensa sentado en la sede del parlamento británico, respondiendo a las graves acusaciones sobre los métodos empleados en sus medios periodísticos y pidiendo perdón por todo ello. Creo que su imperio mediático no va a ser ya el mismo a partir de ahora. Me imagino que Aznar, consejero del propio Murdoch en no sé qué extraña camarilla de poderosos, debe andar estos días sin asomar mucho la cara, porque cualquier reportero le podría poner en un serio aprieto sobre sus actividades y la “naturaleza” de sus consejos.

          Ya era hora de que dimitiese Francisco Camps y descendiese a la arena de la calle para afrontar las graves acusaciones de corrupción que pesan sobre él. Lo malo es que, tal como lo ha escenificado, con el apoyo incondicional de los dirigentes del PP, parece más bien un héroe, a juzgar por todas las flores que le han tirado Rajoy y demás personalidades del partido. Se ha hablado de grandeza, de gran ejemplo, de supremo sacrificio…¡Resulta increíble cómo se puede dar la vuelta completa a algo tan prosaico y tan indigno como una trama de corrupción!

          Por último, ha empezado la carrera del candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba hacia las generales, que aún no se sabe con exactitud cuándo se celebrarán. Independientemente de la fecha en que tengan lugar, le deseo tanto a él como a su equipo, que incluye a Elena Valenciano y Jesús Caldera, todos los éxitos y todo lo mejor. Tienen ante sí una difícil papeleta, pues parten de una situación clara de desventaja respecto al PP de Mariano Rajoy, pero Rubalcaba es un hombre extraordinariamente válido y capaz, es inteligente, sabe lo que quiere y lo sabe explicar muy bien, y no resulta imposible que al final plante batalla con éxito y gane a su rival. En la medida en que se expliquen las cosas a la gente, se reconozcan errores pero también se subrayen los éxitos, y sobre todo se transmita un mensaje de moderado optimismo a la sociedad española, el equipo de Pérez Rubalcaba puede perfectamente ser ganador.

          En fin, amigos, perdonad el “rollo”, pero tenía ganas de decir bastantes cosas en este reencuentro con mi blog. Un cordial saludo a todos.

DICHO SOBRE GRECIA

Reproduzco a continuación dos breves comentarios míos, a propósito de la crisis financiera griega, insertados en el video-blog de Iñaki Gabilondo ayer jueves día 30 de junio:

Da la sensación, efectivamente, de que estos rescates (el segundo que se lleva a cabo con Grecia en muy poco tiempo) son parches más o menos provisionales, mientras las perspectivas de futuro de los ciudadanos se hacen cada vez más sombrías. Mientras tanto, la nueva presidenta del FMI, la francesa Christine Lagarde, promete mano dura con Europa (¡?), y a todas horas se oyen mensajes de ajuste, austeridad, recortes…Da la sensación de que las finanzas internacionales aprietan cada vez más a los ciudadanos de a pie y a los mismísimos estados. Yo no he vivido nunca una situación semejante, de supeditación de los estados soberanos a los mercados de capitales. Y todo ocurre, paradójicamente, poco después de que los propios estados acudieran en masa en ayuda del sector bancario mundial, a fin de evitar su caída y su colapso. Hay muchas y grandes contradicciones en la economía europea y mundial, que no se comprenden bien pero que están generando una profunda indignación en la sociedad.
Muy buenos días, amigo Gabilondo.

1) Los bancos, por su exceso de codicia y mala gestión, traen la crisis al mundo entero.
2) Los gobiernos, para evitar el colapso del sistema financiero, ponen a disposición de los bancos ingentes cantidades de recursos.
3) Los bancos se salvan, pero cierran el grifo del crédito.
4) De repente, cambia la mentalidad de los gobiernos y se recomienda encarecidamente llevar a cabo una política de ajuste severísimo, para reducir el déficit público a toda costa.
5) En esta carrera enloquecida por dar marcha atrás, los países con más dificultades caen bajo el punto de mira de los inversores internacionales (bancos y grandes fondos de inversión), que los castigan sin piedad, incrementando el precio de su endeudamiento hasta límites intolerables.
6) El ciudadano, el pobre hombre de la calle, que nada tiene que ver con estas “movidas”, pierde el empleo, debe pagar más impuestos, gana menos, reduce su consumo y, sin quererlo ni beberlo, se ve mucho más pobre que antes.
¡Señor! Si estás ahí fuera, ¿por qué permites todo esto?

Voy a pasar unos pocos días fuera de Madrid, con lo que probablemente dejaré de incluir entradas en el blog durante una o dos semanas. Aprovecho la ocasión para saludar con afecto a aquellos que lo siguen más o menos habitualmente. Tras este pequeño descanso, prometo seguir en la brecha, denunciando todo aquello que me parece injusto y aportando, desde mi limitadísima posición, ideas y sugerencias para un futuro mejor.

¡Hasta muy pronto!